El minigolf abandonado #6 Ventiladores, piscinas y cintas de video

O mi moodboard del verano de 2026.

El minigolf abandonado #6 Ventiladores, piscinas y cintas de video

¡Saludos desde El minigolf abandonado!

Escribo esto con el ventilador en la cara, casi dos años después de la última vez y desde un nuevo hogar tecnológico. Si ya la primera entrega de esta newsletter era una huida hacia adelante intentando escapar de la nada que poco a poco (o a pasos agigantados) se va comiendo Internet, ahora llega el momento de abandonar Substack, una plataforma que se ha ido convirtiendo, para mi gusto, en un jardín demasiado cerrado y con una afición desmedida por proteger y fomentar contenidos nazis.

Así que nada, me he traído todas las telarañas, trozos de cemento desconchado y avispas muertas a mi nueva web (aún en construcción y, para los curiosos, alojada en Ghost) con la idea de afrontar desde aquí el eterno futuro verano que nos espera.


🍿 El nadador y su progenie

El año pasado pude ver, por fin, The Swimmer, una de estas películas alrededor de la cual llevaba mucho tiempo orbitando sin acabar de encontrar el momento para poder zambullirme (🥁) en ella.

La cinta, basada en el relato de John Cheever (que, por cierto, me he leído estos días gracias als meus llibreters de confiança), funciona como una crítica a la sociedad americana de los suburbios de los 60 y una crónica de la decadencia del sueño americano dentro de una trama sencilla e hipnótica: Burt Lancaster decide volver a su casa, en un caluroso día de verano, pegándose un chapuzón en todas y cada una de las piscinas de sus vecinos de urbanización.

El tema es que este año, medio por casualidad, he acabado viendo dos películas recientes que tienen muchísimo que ver con El nadador, que también me han gustado mucho y que, junto con The Swimmer, conforman una maratón perfecta para una noche de ola de calor.

Pools

El debut en la dirección de Sam Hayes es, básicamente, la versión coming of age de The Swimmer: Kennedy (Odessa A'zion, algo así como una Adam Driver femenina) está a punto de ser expulsada de la universidad y su plan para lidiar con ello es reunir un grupo de diversos conocidos/desconocidos para pegarse una juerga nocturna colándose en todas las piscinas cercanas al campus. Nostálgica, tonta, imperfecta, tirando de arquetipos para luego retorcerlos y, sobre todo, con esa sensación adolescente de la noche más importante de nuestras vidas al 11 todo el rato. Se puede alquilar en el Video Store de Letterboxd.

Odessa A'zion, diosa absoluta.

The Surfer

El cuarto largometraje del irlandés Lorcan Finnegan y el primero que dirige dentro de la categoría Nicolas Cage volviéndose loco. Un hombre llega a la playa de su juventud junto con su hijo adolescente con la intención de revivir sus días de gloria surfeando y sufre un encontronazo con un grupo de agresivos surferos locales que les dicen que tourists go home. Su hijo se larga y el bueno de Nicolas se queda allí, a pleno sol, intentando aferrarse a la nostalgia y perdiendo la cordura a pasos agigantados. Una mezcla entre, efectivamente, algunos de los temas básicos de The Swimmer, que también recuerda a Under The Silver Lake o a La cabina y que tiene un toque muy Australia salvaje a lo Wake in Fright. La alucinante fotografía traslada directamente el calor y el sudor al salón de tu casa.

Nicolas Cage siendo… Nicolas Cage.

📚📺 Los destrozos (The Shards)

La falta de tiempo, sueño y el cerebro hecho papilla de la paternidad han hecho que Los destrozos (The Shards), de Bret Easton Ellis, haya sido de los pocos libros de ficción que haya podido leerme en los últimos años (680 páginas, eso sí 🙌).

Ahora llega la adaptación televisiva que Ryan Murphy ha hecho para Hulu (en España se puede ver en Disney+) y su visionado me está recordando lo mucho que me gustó la novela, que coge todos los temas clásicos del escritor norteamericano (jóvenes pijos, drogas, sexo, homosexualidad, etc.) y los mete dentro de una historia de terror con un componente de metaficción: el protagonista es el propio Bret Easton Ellis, que nos narra su, supuesta, supervivencia a una serie de asesinatos en el Los Ángeles de los 80.

La serie empieza siendo más o menos fiel a la novela (está metido el propio Ellis en los guiones) aunque poco a poco empieza a tener un toque telenovelesco muy pasado de rosca que, cuadrando perfectamente con la historia y los personajes, no me esperaba. Definitivamente me gustó muchísimo más el tono más paranoico y perturbador del libro, pero las cotas de mamarrachez (ojo al episodio 5) a las que llega la serie hacen que sea perfecta para estas noches de verano.

Sí, también hay piscinas en The Shards.

🥁 This is Lorelei - Dancing In The Club x3

Llego un poco tarde al Box for Buddy, Box for Star de This is Lorelei (de hecho, tan tarde que está a punto de sacar su nuevo disco, con este hitazo como primer single), pero la verdad es que este último mes me he enganchado bastante al proyecto country-synth-hago-lo-que-me-da-la-gana-pop de Nate Amos (también en Water From Your Eyes), hasta el punto de que probablemente Dancing In The Club sea mi canción del verano. El rollito cantautor con autotune de la original me tiene derretido:

Pero me flipa también esta versión en directo:

Y para rematarlo, mi adorado MJ Lenderman tiene una versión más folkie:

Por aquí tenéis el disco completo:

Box for Buddy, Box for Star (Super Deluxe), by This is Lorelei
20 track album

Lo dejo por hoy no sin antes comentar que me lo he pasado genial con la temporada de blockbusters veraniegos (A tope con Spider-Man: Brand New Day y con The End of Oak Street) y que en unos meses (en concreto en cuanto nos quitemos de encima la fecha de entrega) os cuento qué es eso en lo que estamos trabajando Elisa y yo.

😬